AGENCIA EFE
Cerca de una treintena de personas, en su mayoría, niños, quedaron este
jueves atrapadas tras averiarse un popular teleférico al norte de Beirut, donde
los equipos de emergencia se afanan por rescatar a las últimas ocho personas
que siguen allí tras más de cinco horas de operación.
Los
rescatistas han tenido que utilizar una escalera perteneciente a una empresa
privada al carecer de herramientas propias para poder alcanzar una altura de 70
metros y llegar hasta parte de los vagones desde una autopista cercana, informó
la Defensa Civil en su cuenta de la red social X (antes Twitter).
Imágenes difundidas por la organización también muestran a al
menos uno de los afectados descendiendo por una cuerda desde una cabina a gran
distancia del suelo, mientras que otros fueron sacados del teleférico por
distintos medios.
Según la
Defensa Civil, en las últimas horas los efectivos han podido rescatar a un
total de 19 personas varadas a diferentes altitudes, en su mayoría, niños, y
esperan poder finalizar pronto la operación al quedar solamente otras ocho
todavía atrapadas en las últimas tres cabinas.
En las labores participan también equipos "de búsqueda y
rescate" de la Cruz Roja libanesa, así como miembros del Regimiento Aéreo
del Ejército apoyados por helicópteros militares, como confirmaron ambas
instituciones en sus respectivas cuentas de X.
Las autoridades han reiterado que el incidente se debió a un
fallo técnico y que las vidas de los atrapados no corren peligro.
El famoso
teleférico, que entró en funcionamiento por primera vez en 1965, une la ciudad
costera de Jounieh con el santuario de Nuestra Señora del Líbano en la aldea de
Harissa, un importante punto de peregrinación cristiano dedicado a la Virgen
María.
Las vistas al mar Mediterráneo que ofrece el breve viaje
aéreo hasta Harissa atraen diariamente a un gran número de visitantes y le han
convertido en uno de los principales atractivos turísticos cercanos a la
capital libanesa.