El cohete
Starship de SpaceX despega desde Starbase durante su segundo vuelo de prueba en
Boca Chica, Texas, el 18 de noviembre de 2023TIMOTHY
A. CLARY/AFP
SpaceX lanzó este sábado el
cohete más grande y potente jamás construido, el Starship, cuyos dos módulos se
separaron con éxito antes de que una "anomalía" provoque su
explosión, según informó la compañía de Elon Musk.
El módulo Starship se separó con éxito del piso de
propulsión Super Heavy. Ambas partes explotaron y no pudieron completar su
vuelta a tierra programada, según dijeron en vivo comentaristas de la empresa
del magnate Elon Musk.
El cohete, de 120 metros
de altura, despegó de la base de SpaceX, en Boca Chica, Texas.
El módulo Starship, colocado en la cima del cohete, se
separó con éxito del módulo propulsor Super Heavy, pero las dos partes del
cohete explotaron antes de comenzar su descenso programado, según SpaceX.
El cohete comprende dos
pisos: el de propulsión Super Heavy y sus 33 motores, y la nave Starship.
Durante la primera
prueba, los dos pisos no pudieron separarse en vuelo, pero este sábado sí lo
lograron.
El regulador aéreo estadounidense, la FAA, afirmó en
un comunicado que se había producido un "incidente" durante el vuelo.
"La anomalía provocó
la pérdida de la máquina", añadió la agencia, precisando que no se
reportaron heridos ni otros daños materiales.
"La FAA supervisará
la investigación realizada por SpaceX" para determinar las causas del
incidente, indicó además la agencia, que deberá aprobar las conclusiones de la
investigación y las acciones correctivas que llevará a cabo SpaceX antes de
autorizar cualquier nuevo lanzamiento.
"FANTÁSTICO ÉXITO PARCIAL"
Para la analista del sector
espacial Laura Seward Forczyk, "fue un éxito parcial fantástico".
Este lanzamiento "superó mis expectativas", explicó a la AFP.
Este segundo vuelo de
prueba de SpaceX ha sido observado de cerca por la NASA, que cuenta con esta
nave para sus misiones de regreso a la Luna.
El director de la agencia
espacial estadounidense, Bill Nelson, felicitó el sábado a SpaceX por los
"progresos" realizados en este lanzamiento, refiriéndose a una
"oportunidad de aprender y luego volar de nuevo".
El 20 de abril, Starship
despegó por primera vez en su configuración completa, pero varios motores no
funcionaron y SpaceX hizo estallar intencionalmente el cohete cuatro minutos
después.
Trozos de hormigón fueron
catapultados por la potencia de los motores y se produjo un incendio en un
parque regional cercano. La FAA finalmente luz verde el miércoles a un segundo
vuelo.
Sin embargo, grupos
ambientalistas han demandado a la FAA por haber evaluado incorrectamente el
impacto medioambiental del nuevo cohete.
REUTILIZABLE
Para Space X la explosión
de prototipos es menos problemática que para la NASA, que se maneja con fondos
estatales, destacan expertos.
Pero el desarrollo de
Starship no parece ser lo suficientemente rápido como para estar a la altura de
los planes de la NASA, que ha firmado un contrato con SpaceX.
Una versión modificada de
la máquina debe servir como módulo de aterrizaje lunar para llevar astronautas
a la superficie lunar por primera vez desde 1972.
Esta misión, denominada
Artemis 3, está oficialmente prevista para 2025, una fecha que parece cada vez
más irreal.
Musk convertir a Starship
en "un medio de transporte a cualquier destino del sistema solar",
incluido Marte.
Su objetivo es establecer
una colonia autónoma en el planeta rojo, para hacer de la humanidad una especie
multiplanetaria.
Si el tamaño de Starship es
"absurdo", explica, es porque construir una "base permanente en
la Luna y una ciudad en Marte" exige transportar millones de toneladas de
carga.
Starship es más grande que
el nuevo megacohete de la NASA, SLS (98 m), y que el legendario Saturn V, el
cohete del programa lunar Apolo (111 m).
Pero la verdadera
innovación de Starship es que debería ser completamente reutilizable.